Quiénes somos
La historia de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús en Guatemala inicia con la figura de José Agustín Barrillas Nájera, considerado el primer hermano apostólico guatemalteco y el instrumento utilizado para establecer la obra apostólica en el país. Según el relato, su llegada al evangelio no fue una casualidad, sino parte del propósito divino para introducir la doctrina apostólica en Guatemala.
Hacia 1943, Barrillas Nájera servía como teniente de infantería dentro de la policía motorizada durante el gobierno del general Jorge Ubico. Debido a una calumnia en su contra, el mandatario le concedió únicamente cuarenta horas para abandonar Guatemala. Con treinta y dos años de edad y aún soltero, emprendió el viaje hacia México con la intención de llegar posteriormente a los Estados Unidos. Durante su recorrido adquirió una guitarra y, gracias a su habilidad para interpretar música ranchera, atravesó el territorio mexicano sin contratiempos. Finalmente se estableció temporalmente en Chihuahua, donde se dedicó a cantar de manera profesional.
Mientras se encontraba en Chihuahua, un miembro de la Iglesia Apostólica lo escuchó cantar y lo invitó a acompañar los himnos durante un culto. La experiencia produjo un profundo impacto en Barrillas, quien rechazó el pago ofrecido por su participación porque había disfrutado la reunión y manifestó su deseo de regresar. Posteriormente recibió enseñanza doctrinal, experimentó una conversión al cristianismo apostólico y fue bautizado en el nombre de Jesucristo, marcando el inicio de una nueva etapa en su vida espiritual.
Durante su permanencia en México ocurrió el movimiento cívico y militar que puso fin al régimen del general Jorge Ubico. Antiguos compañeros de armas le comunicaron que podía regresar a Guatemala para reincorporarse al servicio público. Antes de tomar una decisión, Barrillas oró y consultó con su pastor en México, quien le aconsejó permanecer algún tiempo más para fortalecerse espiritualmente. Barrillas aceptó el consejo y continuó preparándose antes de regresar a su país.
Tres años después regresó definitivamente a Guatemala y se estableció en Palín, Escuintla, su lugar de origen. Allí asistió a un culto de la Iglesia Presbiteriana, donde conoció a Clemencia Carrillo Aguilar y a sus padres. Aprovechó esa relación para compartir con ellos la doctrina apostólica, iniciando así los primeros esfuerzos evangelísticos para establecer una Iglesia Apostólica.
Paralelamente, la obra comenzó a fortalecerse mediante el apoyo proveniente de otros países centroamericanos. Los guatemaltecos José Álvarez Campos y Jacinta Torres de Álvarez fueron bautizados en el nombre de Jesucristo en el lago de Ocotepeque, Santa Ana, El Salvador. Después regresaron a Guatemala, estableciéndose inicialmente en Los Bordos, Santa Rosa de Lima, donde recibieron acompañamiento espiritual de los ministros salvadoreños Fidelino Graciano Aguilar y Adán Mejía, quienes viajaban periódicamente para atender a los nuevos creyentes. Estos acontecimientos se sitúan entre 1951 y 1952. Más adelante, el matrimonio Álvarez Torres se trasladó a la Ciudad de Guatemala con el propósito específico de colaborar en el establecimiento de la obra apostólica.
Al consolidarse un pequeño grupo de creyentes en la capital, comenzaron las reuniones en una vivienda ubicada en la 1.ª Avenida 1-39, Zona 6, colonia Candelaria. Convencidos de la necesidad de contar con dirección ministerial, solicitaron oficialmente a la Iglesia Apostólica de México el envío de un misionero. La gestión fue realizada por José Álvarez Campos, quien presentó la petición ante las autoridades eclesiásticas mexicanas. La respuesta fue favorable y se anunció el envío de una delegación junto con un misionero para iniciar formalmente la obra en Guatemala.
El acontecimiento decisivo ocurrió el 2 de marzo de 1952, cuando arribó a Guatemala una delegación integrada por Maclovio Gaxiola López, Leonardo Sepúlveda Treviño y el misionero José Guadalupe Ramírez Villarreal, acompañado de su esposa Marta Barragal de Ramírez. Fueron recibidos por los primeros creyentes guatemaltecos, entre ellos José Agustín Barrillas Nájera, Clemencia Carrillo de Barrillas, José Álvarez Campos, Jacinta Torres de Álvarez, Tomás Ramírez Corado, Alicia Estrada, Faustino Ramírez Méndez, además de otros invitados como Mateo Esteban, Crisóstomo Camacho y Rosa Escobar con sus respectivas familias.
Esa misma noche, a las 19:30 horas del 2 de marzo de 1952, se celebró el primer gran culto apostólico en Guatemala, en la colonia Candelaria de la Zona 6 de la Ciudad de Guatemala. El servicio estuvo caracterizado por la predicación doctrinal, la interpretación de himnos y un ambiente de gran entusiasmo espiritual. Durante la reunión, Maclovio Gaxiola López presentó oficialmente a José Guadalupe Ramírez Villarreal como el primer misionero destinado a Guatemala, marcando el inicio formal de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús en el país y el establecimiento de una relación directa con la Iglesia Apostólica de México.
Pastores y lideres junto al misionero, Hno. Simón Barrientos Silos
Cultos Apostólicos, en la década de 1980
Como el primer paso en su carácter, el misionero Valentín Nieblas Valencia, organizó su plan de trabajo y nombró a sus líderes: José Barrillas Nájera como presidente, José Álvarez Campos como tesorero, Tomás Ramírez Corado como secretario y la hermana Alicia como encargada de ornato.
El 24 de diciembre de 1952 se entregó al Señor Jesucristo el hermano Mateo Lorenzo y su esposa. El 29 de marzo, se realizaron los primeros bautismos en el Nombre de Jesucristo se efectuaron en el lago de Amatitlán. Los hermanos bautizados fueron: Clemencia Carrillo de Barrillas, Mateo Esteban y Marta Campos.
Más adelante el hermano Barrillas juntamente con su familia se trasladó a Villa Canales y empezó a trabajar en el evangelismo y como resultado surgió la segunda congregación Apostólica en Guatemala. Constantemente el Hno. Barrillas invitaba al misionero para realizar cultos en este nuevo campo, y fue así como, en mayo de 1954, le correspondió al hermano misionero realizar bautismos en el Nombre de Jesucristo, los bautizados fueron: Francisca de Valenzuela junto a su esposo, el hermano Bonifacio Valenzuela. Como acompañante, Edmundo Talomé, su esposa y Esperanza Valenzuela.
Como hito destacado del ministerio del misionero Silvestre Flores López, el 22 de diciembre de 1962, se inauguró el primer templo Apostólico en la Ciudad Capital. En dicho acto estuvo presente el secretario de Misiones Extranjeras Rev. José Ortega Aguilar, Misionero de Centroamérica Valentín Niebla Valencia y otros delegados de México. Por parte de Guatemala los diáconos ordenados e iniciados los hermanos Vázquez, el Hno. Tomas Ramírez Corado y hermanos invitados de Río Hondo, El Relleno, Villa Canales, Humitos y Amatitlán.
Cómo resultado del trabajo de los primeros misioneros, pastores, diáconos y hermanos que apoyaron los inicios de la obra; hoy, la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús es una organización legalmente constituida en el país y con más de 200 iglesias establecidas a nivel nacional. Gracias a la misericordia de nuestro Señor Jesucristo, esta historia se continúa escribiendo.
Información recopilada por:
Pr. Williams Victorino Pop Suram